Poema de amor de un parquero de centro comercial con macroglosia

Macroglosia

 Trastorno en el que la lengua es más grande de lo normal (en posición de reposo protruye más allá del reborde alveolar), generalmente debido a un aumento en la cantidad de tejido. La macroglosia puede causar anomalías dento-músculo-esqueléticas, crear problemas en la masticación, fonación y manejo de la vía aérea e inestabilidad del tratamiento de ortodoncia o cirugía ortognática                         

(¿?¿?¿?¿?)

Fuente: Wikipedia ©… de bolas!!

Traducción:

La macroglosia es esa anomadía que hadce qued da gente hadble como Feddy Bednal, Dos Tedletubbies o ed hedmanito de Mafalda….

Fuente: El Autor de Delgadeces ©+®=yo … de bolas!!

Nota:

 Wikipedia © y El Autor de Delgadeces ©+®=yo, no son familia. “…de bolas” no es un apellido, solo es una afirmación… de bolas, no?

Fuente: No hizo falta…

 

Mi siempre enamorado de la vida y primo hermano Eusebio Graffico, poeta y profesor de letras, enamorado de la vida y de su novia, quien por cierto lo abandonó, nuevamente engalana los espacios de este nuestro blog, con relatos e historias de amor que alientan los corazones y llaman a Cupido… quien en ocasiones, lo ha escupido…

 

Queridos amigos de Delgadeces:

Siempre consecuente con el amor y las bellas maneras de expresarlo, les remito a continuación un recital de poesía, no oda, que escuché de un parquero de un centro comercial recientemente.

En breves palabras, la historia es así…

Estacionaba yo en un centro comercial capitalino, cuando vi a cierto joven parquero reclamándole airadamente a una pareja a mi lado. El joven repetía de manera vehemente, pero con dulzor en su expresión y su hablar, que no podían permanecer en el vehículo “dándose bedsitos y cadicias” La joven pareja se reía y mofaba del joven cuando finalmente se retiraron, mientras él, con rabia me decía que hablaba así por “tened un plodema en da dengua” pero que era poeta de alma y corazón. Me mostró entonces su libreta de poemas, de la cual, previa autorización, extraje este, dedicado desde lo más inspirado de su alma y con las musas en torno, a una chica que vio “en ed edtacionamiendto hadce podco”…

 

 

 

Mi codazon badjo tieda

Díaz atadz te vi estacionad, cedazte de tu caddo la puedta y ni vodteazte a midad                 Manejadbaz dezastodzo, lo ze, pedo no impodto en ed fledchazo que llevé                                          Vodaste ed detovizod dedecho y dayaste una mica, azi como end mi adma poduziste una indmenza zondiza.

Zolo zoy un padquedo, pedo te doy mi codazon, que ented cucadachaz y zmog no dizipa su amod      Tu cabedllo dubio, tuz peztadñas dizadas y tu amplia zondiza me dejadon de padablas decodtadas. No me impodta tu impudencia, tampodco tuz desatinos, yo lo único que dezeo es estacionadme contigo, y vivid a tu dado dándote conzedjoz de do impodtante que es conducid y cuidad los ezpejoz …

Adgun día te vodvede a ved, antes que cambie mi guaddia, espedo que pueda zed, y entoncez escuchad tu voz tan padticulad, ved tus lindos ojos cual aguita de mad.                                             Zentid eld odol de tu cabello y ved tus hedmosos dientecitos, que deben sed tan tiednos como tusd blandcos piezitos, de godditos puldgades y dudces andades.

Hedmoza conductoda, eztaz en mi cabeza a padtid de ahoda, no hay un zegundo en mi jodnada, que no anhede odtda de tuz chocadas, pada poded auxidiadte con afecto y esmedo, y decidte, aca bajo tieda, cuanto es lod mucho que te quiedo…

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…Y que pasaría si los zombis estuvieran en Caracas?

Recientemente estuve viendo una de esas clásicas películas de zombis, suerte de muertos vivientes babosos y harapientos que deambulan por las calles mostrando llagas y pústulas espantosas mientras buscan insaciablemente a los humanos para comérselos. Evidentemente, sentí un poco de temor al imaginarme que eso pudiera pasar en mi ciudad!

 

Me acosté pensando en la película y me quede dormido pensando en ella… y soñé, por lógica razón, con el tema de ZOMBIS EN CARACAS. El sueño fue algo así…

Me levante de la cama e hice mi rutina habitual (sabes, volver a arroparme, pararme con pesar, cafecito, ducha… bla bla bla) salí de mi casa y la conserje me dijo que una extraña enfermedad se había esparcido por la ciudad. Ella, según le dijo la vecina del 9-b que es bien chismosa, supo de buena fuente que el primo de la gorda del piso 5, que es militar, le conto que una amiga que trabaja en el IVIC le dijo que se había escapado un virus loco y volvía a la gente en zombi y a los demás en mototaxistas y buhoneros… Es decir, que estábamos más o menos igual que ayer, solo que ahora los medios dirían que había una rara enfermedad que era culpa del gobierno…

 

Me monte en el autobús rumbo a mi trabajo y una señora estaba hablando con otra que “esa vaina era falta de gobierno y que seguro era otra cortina de humo para taparear las vainas” cuando se volteo un tipo que le dijo que “eso era pura canallada mediática imperialista golpista que perseguía los cochinos intereses de los zombis oligarcas” y entonces en medio de la discusión se altero toda la camioneta con unos a favor, otros en contra y otros tratando de calmar a la gente sin poder lograr nada ya que gritaban más que los que discutían… en tanto y tanto, yo que no me inclinaba por ninguno de los bandos, vi con terror que se monto un zombi!!! Mi grito fue desgarrado, lleno de pánico: ZOMBIIII!! HAY UN ZOMBI EN EL AUTOBUUUUSS!!  La gente dejó de discutir y se volteó a ver al no muerto que entraba: era harapiento, con ojeras hasta la quijada, cabello sucio y desordenado. Caminaba con las manos como torcidas y cuando se monto en el autobús solo emitía unos extraños gruñidos. Todos los presentes temíamos por lo que podría pasar… hasta que vimos que solo era un estudiante universitario en época de exámenes, con solo dos horas de sueño en cuatro días, que se estaba montando en el autobús. El terror pasó, por los momentos…

 

Luego de ese incidente, en mi sueño, caminaba rumbo a mi trabajo y vi con terror un grupo de zombis saliendo del metro: las mujeres estaban despeinadas y sin maquillaje, con la ropa toda chamuscada y mal olientes; los hombres con la corbata de lado, la camisa sucia, los pantalones arrastrados y los sacos con las mangas rotas. Era una visión apocalíptica ver salir ese poco de monstruos de la estación, todos caminando por la calle en sentido a donde iba yo!

 

 

El pánico me invadió, cuando incluso vi a mi novia entre los zombis. La mujer que yo amaba era parte de esa inmensa tropa de criaturas espectrales. Ella me miró y comenzó a caminar hacia mí. Yo, presa del pánico, no pude moverme de donde estaba parado hasta que ella llegó y me empezó a gruñir y acercarse con peligrosa rapidez…. Y ahí me desperté, sudoroso y aterrado.

 

A la mañana siguiente, me di cuenta que mi sueño no era un sueño en verdad, era un Deja Vu, con la única diferencia que no se había soltado ningún virus loco ni nada por el estilo, simplemente la gente se había quedado desvelada escuchando los anuncios presidenciales de los aumentos de ciertos rubros alimenticios, hubo retraso de más de dos horas en el metro y mi novia, estaba en el metro porque se había quedado accidentada y tuvo que recurrir a ese medio de transporte para poder llegar a tiempo a su trabajo…

 

Presupuesto de Boda para un matrimonio Tukky

Estimados señor Wilkenson Brucebuilis Rafael Garcia y señorita Yexisiudimar Britnispir Pérez:

Para nuestro refugio es un honor poder presentarles el siguiente presupuesto para la realización y/o efectuamiento su enlace matrimonial en santo matrimonio a efectuarse en el próximo mes en curso consiguiente.

Es por tal motivo, que nos sentimos en honroso deber de detallarles la consabida relación del presupuesto solicitado para con nosotros mismos en persona pues cuestión y tal:

Alimentos y Jarte:

Mesa de Quesos: la cual incuye inclusivamente:

  • Queso llanero
  • Queso e’ mano
  • Queso de mercado popular (limpiecito y recién lavao)

Mesa de Hembutidos:

  • Mortadela
  • Morcilla
  • Chinchurria (de la buena, traída del junquito)
  • Jamón de Mercal

La Culda

  • Hescorche de anís para todo el barrio
  • Hescorche de ron para los panas
  • Doce cajas de birras
  • Limoncitos varios
  • Yelo bien frio

Aspectos de meticulosidad varia

  • Decoración de piolines para el salon (son bulda de tiernos)
  • 12 cartones para la señora que vende cigarros detallados
  • Mata cucarachas (hay culda y comida, siempre se cuelan)
  • Servicio de bailet parquin para motos

Música cartel

  • Salsa baúl
  • Vallenato
  • Bachata
  • Regueton puyuo

Cualquier variación o cambio, le agradecemos notificarlo con tiempo porque si no nos engorilamos, nos rebotamos y ya sabes como es.

Asoc. Civil Cooperativa Agencia de festejos “Deglute”

Leydimar

Presidenta.

Romance Tukky

Mi estimadísimo primo hermano Eusebio Graffico, poeta y profesor de letras, enamorado de la vida y de su novia, quien por cierto lo abandonó, vuelve a contribuir en este bien amado blog, con un post  que repercutirá en el alma de todo aquel que en algún momento de su vida haya experimentado el amor… bueno, o lo que sea que experimentan los personajes de este post…

El amor, ese sentimiento tan hermoso que hace nublar las mentes y desatar las locuras. Como lo definió Napoleón Bonaparte: Una tontería hecha por dos. Lo definió Abraham Maslow, Matthieu Ricard y tantos otros sabios contemporáneos… pero ninguno jamás experimentó lo que es la sublimación del amor en una plaza caraqueña. Solía pensar que Cupido, ese hermoso putto que con sus doradas flechas y vendados ojos plenaba los corazones, apuntaba sin mesura a los humanos para inundarlos de amor, pero recientemente me di cuenta que su derivación venezolana ha hecho ver que Cupido en Venezuela anda con una pistola de alto calibre, gorra de medio lado, lentes oscuros y no va volandito por ahí, sino en mototaxi.

La historia es la siguiente…

Él estaba nervioso por verla. Se miró al espejo después de ponerse sus zapatos nuevos comprados en el mercado de Capitolio y se dijo a si mismo “Esta es la noche en la que pol fin vas a jundile todo a la menol, Jonayker Albelto” Se echó una buena dosis de su esencia de perfume Dulce Gabana comprada en el autobús del terminal de La Bandera y se montó en el metro. La angustia le dio por acicalarse en todo momento: acomodarse la gorra de medio lado, poner la visera mas plana que la línea del horizonte, limpiarse las uñas con el ticket de metro, limpiarse mejor las orejas con las llaves de la casa… cosas así. La espera en un banco de Plaza Venezuela no fue fácil. En el Ipod que consiguió por intermedio de un pana jibaro de por la casa, no paraba de sonar lo más selecto y granado para el amor, el soundtrack de la pasión: Aventura, El Delfìn, Los sádicos del vallenato… romance al 1000%

Finalmente, ella llegó. Se veía deslumbrante! Era una mezcla de dulzura blanca con sabor del color caribeño (Es decir, negrita con extensiones amarillas, parecía más una morcilla con Splenda que un ser humano… pero enamorada al fin!) A él le temblaban las manos cuando le entregó una estampita de Piolín que rezaba una tiernísima frase, de puño y letra del tórtolo: “Te amo porque te prefiero antes que un concierto de El Buenon” Eeeeeso es amoooor!!!

Caminaron tomados de la mano, como si el mundo no importara, como si todo el boulevard de sabana grande ida y vuelta se hubiese desaparecido y solo existieran ellos dos caminando tomados de la mano. Luego se sentaron cerca de la fuente de Plaza Venezuela, donde escucharon algunas canciones que, procedentes de los equipos de sonido de las busetas en la parada, llenaban el momento de música románt… bueno, de la música que les gusta, digamos. Entonces ella sacó de su bolsito una toallita húmeda y sin mediar palabra comenzó a acariciar el rostro de su amado  para luego, con su dulzura y candor sin igual, comenzar a extirpar las espinillas de su rostro, mientras el retozaba en sus piernas viendo el atardecer…

Pero como el dolor se acerca mucho al placer, el momento de la purulenta y tierna escisión facial, dio paso a una serie de caricias y contoneos apasionados, al ritmo frenético del regueton más puyuo que pudieran escuchar de los alrededores.. y ahí llegó la propuesta de entregarse al amor carnal de manera desenfrenada y sin reparo alguno. Él la llevó tomada de la mano a donde su pana Yeikelman (hermano del alma, de compartir la misma botella de anís todas las noches en largas e interminables tertulias y disertaciones) quien les alquiló, por cincuenta bolívares, media de Anís y tres cigarros detallados, un espacio en las escaleras de un refugio de una céntrica zona de Caracas…

Y fue ahí entre chiripas y ratones, mosquitos y cucarachas se entregaron al amor desenfrenado y desmedido, subli… bueno, tierno y lleno de pasi… no, en realidad con un exceso de hormonas y ganas descontroladas.

Suena bizarro, e incluso de poca monta, pero es amor, amor del puro. Un amor desenfadado y que lleva en el chaleco fluorescente de MOTOTAXI la fecha en la que ambos se amaron y fueron tres.

Encuesta a nuestros lectores…

Estimados Lectores:

Dada la altísima demanda de este blog y el autor… perdón, dada la gran cantidad de demandas que ha recibido el autor por culpa de este blog, en Delgadeces siempre preocupados por nuestros lectores (y las demandas antes mencionadas) nos dimos a la tarea de confeccionar el primero de una serie de instrumentos de medición.

 

En tal sentido, abogamos por su capacidad de ocio e infinito deseo por no pararle a su jefe (así como nosotros), y le invitamos a rellenar esta sencilla encuesta la cual no nos servirá de mayor cosa en realidad, pero si les aseguramos que nos resultará entretenida!

 

Agradecidos por sus respuestas.

 

Lic. Jhony Laboro

Dpto. de Ocio, Tiempo libre y afines

Más furioso Que Rápido (Vin Diesel… ¿Por qué engañas?)

Anoche fui al cine a ver una película que me recomendaron. Su titulo? RAPIDO Y FURIOSO….

Desde el inicio, la adrenalina se siente fluir en el sonido tan espectacular y las tomas agresivas de vehículos corriendo a 150km/h por las calles de una urbe tan populosa como Rio de Janeiro. Esa emoción de correr sintiendo el rugido de los motores y la vibración del carro cuando haces los cambios, es un frenesí absoluto por correr. Salí de la sala de cine tan lleno de emoción por ver escenas como esas, que tuve la imperiosa necesidad de emular a los actores de la película.

Salí del centro comercial en donde vi la película y lo que hice fue acelerar el carro a la mayor cantidad de revoluciones que pude mientras esperaba que se levantara la barra del estacionamiento… lo cual provocó una horrorosa humareda en el estacionamiento y la consecuente mentada de madre de parte de los que estaban detrás en la cola, ya que mi carro tiene un serio problema de carburación y el humo sale más negro que la conciencia de un político. ¡Pero eso no me detuvo! Mi sed por la velocidad me impulsaba más que el problema de carburación de mi vehículo… éramos nosotros, hombre y máquina preparados para poner fuego en el asfalto en la noche de esta insípida ciudad…

A la salida del centro comercial tuve la urgente necesidad de poner heavy metal o hip hop a todo volumen y reventar con mis decibeles los vidrios de los vehículos adyacentes, que la gente dijera “ahí viene un demonio en cuatro ruedas” cuando sintieran el estrepitoso sonido de las cornetas de mi carro… pero recordé que no tengo equipo de sonido, porque me lo robaron hace como seis meses en la panadería frente a la casa de mi ex novia, justo el día que me dejó por un cretino que manejaba un Mustang (¿Qué tiene él que no tenga yo? JA!) Sin embargo, eso tampoco fue óbice y me puse a cantar hasta llegar al semáforo… donde se encontraba mi primera víctima de las furiosas carreras de la noche: un busetero de la ruta La Pastora-Petare…

Aceleré constantemente escuchando el ronroneo, bueno más bien ronco y tísico ronroneo, de mi carro, el busetero se dio cuenta de mis intenciones y nuestras miradas se cruzaron desafiantes una contra la otra. Cuando la luz cambió de rojo a verde, solo saltaron chispas… si, chispas, porque con la aceleradera y mi ridiculez, pues el tubo de escape se soltó de la abrazadera improvisada que le hizo un primo mío hace como un mes y lo arrastré por toda la avenida, mientras la gente me gritaba “Chamo, estas arrastrando el tubo de escapeeee, parate loco” pero gané la carrera… hurra por mi, yo demonio del asfalto y mi indestructible máquina.

Mi siguiente parada sería la autopista: ahí derrocharía mi adrenalina y mi poderoso Malib… bueno sí, tengo un Malibú del ‘73 pues, pero tiene un valor sentimental muy grande: fue el primer carro que tuvo mi papa a los dieciocho años y lo rescaté de la casa del patio de casa de mi abuela.

Llegué a la entrada de la autopista y fue cuando me dije: Este es tu momento muchacho… comete el asfalto. Y sin pensarlo dos veces aceleré hasta el fondo… Iba a 70km/h (lo que aguanta el carro antes de empezar a temblar y amagar con apagarse) pero sentía que me estaba comiendo la vía, que la autopista me pertenecía… o al menos el canal derecho pues.

No obstante siempre me olvido de algo: es el canal derecho donde se encuentran la mayor parte de los huecos de gran tamaño en la autopista. Por un momento me olvidé que estaba en una carrera desenfrenada y loca (más bien loca más que desenfrenada…) y empecé a darme cuenta que estar en este canal era lo más parecido a rodar por una ruta troncal en medio de la selva. Cuando traté de cambiarme, me arrolló un camión que iba rodando a 180km/h por el canal rápido… lo que quedó de mi carro no fue mucho, ya que en realidad tampoco era mucho lo que había que rescatar. Lo siguiente que recuerdo fue una ambulancia y varios fiscales de tránsito acercándose a ver como estaba.

Cuando les dije que era lo que trataba de hacer, solo se murieron de la risa en mi cara, me pusieron una multa y me remolcaron el carro. Luego les pregunté que si alguien me podía llevar a un hospital porque me dolía la cabeza y me montaron en una patrulla, pero al llegar al hospital me cobraron la carrera…

Hoy estoy acostado en mi cama con la cabeza vendada y un yeso en el brazo izquierdo. Recordando los incidentes de anoche, me di cuenta que los que como yo intentamos hacer eso, ¡somos los mismos cretinos que de niños nos partimos una pierna o un brazo cuando saltamos de la cama después de ver Superman y nos amarramos una toalla roja en el cuello! así que mejor me pongo a ver otro tipo de películas.

Hey que bueno… está comenzando una película de unos ladrones de bancos…

Ummm…  ¿Qué banco hay por acá cerca?

 

 

Mi primera vez… Y la última (No me gusto)

Hace un par de días, alguien me pregunto: ¿Cómo fue tu primera vez? Yo le dije: HORRIBLE!! Es más, espero nunca más tener que pasar por eso. Fue la primera y la última vez.

Les detallo con calma…

Recibí una llamada en medio de la noche y me dijeron: “Tienes que ser tu… mañana te espero” Mi corazón se aceleró como nunca antes, no podía creer que me hubiesen elegido… es más no sé porque yo era el único candidato de miles de opciones! Sin embargo no me angustie más y dormí tranquilo.

La mañana siguiente solo me tomé un jugo y me dispuse a salir a enfrentar este momento tan importante. Cuando llegué, ella estaba ahí esperándome… En esta circunstancia, la imaginaba diferente a como me la habían pintado mis familiares, porque si, así como se lee: yo no era el primero de la familia que caía en sus manos… pero no me importó.

Llegué y el sitio donde ella me esperaba era un poco frio, pero al ver las sabanas blancas y el sitio me empecé a relajar y decidí dejarme llevar. Me quité el sweater y dejé que ella hiciera lo suyo, yo confiaba en ella… sin embargo ahí fue que empezó lo terrible!! Yo me sentía confiado por sus cálidas manos, pero de pronto me lo agarró como si fuera una bestia salvaje en el pleno momento de la cacería. Era como una leona masacrando una pobre cebra!! Me lo agarró y me lo apretó con tanta fuerza e intensidad que no pude atinar a quejarme siquiera. Luego comenzó a extraerme todo y sentía que el mundo se me venía abajo… que todo me daba vueltas… que las nauseas me asaltaban y nada podía hacer! Yo le pedí, con voz casi imperceptible al estar al borde del desmayo, que parara, que no podía soportarlo más… ¡que me estaba desmayando! Pero ella insistía en sacarme y sacarme y solo me dijo con firmeza: Te dejaré cuando acabe con lo que necesito, así que aguanta carajo, sea un varón. Pero es que no podía más, era un desvanecimiento total lo que sentía… en medio de mi angustia y mi debilidad por todo lo que me sacaba esa mujer, trataba de pensar en algo que me hiciera sentir mejor, pero es que era imposible desde todo punto de vista.Sentía que ella se reía de mí y me veía como un indefenso bicho a merced suya y de sus despiadadas actividades. Pensaba en mi padre y mi hermano mayor que me dijeron: tranquilo, ella lo hace fácil y llevadero. Todo va a estar bien, deja los nervios, y sentí ganas de matarlos por haberme engañado de tan vil manera.

Finalmente, me lo soltó y dejó de drenarme. Con la poca fuerza que quedaba en mí, abrí los ojos, miré a mi alrededor y vi todo lo que me había sacado y casi vomito: ¡era como para morirse! Ahí fue que se me fueron los tiempos y me desmayé, quedando más pálido de lo que ya estaba en el transcurso del día.

Cuando recobré la conciencia, un algodón con alcohol estaba en mi nariz y un vaso de jugo a mi lado… y la macabra sonrisa de esa mujer mirándome y, entre risas, diciendo: ¿Que paso? ¿Te desmayaste? Estás pasado de mamita chico… nada como tu papa y tu otro hermano, esos si son unos duros… ponte tu sweater cuando agarres algo de color, voy a atender a alguien más…

Criminal… Cruel… Desconsiderada… ¡FALTA DE TACTO!

Ese día no atiné a nada. Solo llegué a la casa y me acosté con una debilidad tal que no podía ni levantar la cabeza, mucho menos mantenerme en pie. Sinceramente, esa enfermera fue una degenerada: ella sabía que era la primera vez que donaba sangre. Que lo hice porque mi familia me lo pidió porque mi hermano tenía las plaquetas muy bajas producto del dengue y que ya mi hermano había donado sangre… ¡¿Qué le pasa vale?! ¡¿Es que acaso no se da cuenta que todos tenemos una primera vez en la vida para donar sangre y que eso no es juego de carritos?!

Mi brazo quedó con un morado espantoso por tres días, por culpa de la manera salvaje y cruel en que lo agarró; mis venas ardían todavía por la sacada del litrón de sangre que me sacó; dos días después, todavía sentía el desvanecimiento, por culpa del sangrero que me drenó la muy desgraciada, que ni siquiera me informó cuánto sería ni que sentiría posterior al proceso de donación de sangre… y de paso se echó a reír en mi cara y se burló de mi diciendo que mi papa, quien había donado sangre el día anterior, era más “duro y valiente” que yo…

Esa mujer no tiene sentimientos pana, ni siquiera porque me conoce desde niño y es la mejor amiga de mi madre, que me llamó en medio de la noche para confirmarme que sería yo quien le donaría sangre a mi hermano, pudo tener algo de dulzura conmigo en ese momento tan difícil… no hay derecho. Lo que hace uno por los hermanos…

Así que, amigos míos, así sea para un familiar demasiado cercano… NO PIENSO VOLVER A DONAR SANGRE!

FUE MI PRIMERA… Y ULTIMA VEZ…

No soy un perro… soy un Lobombre (Conversa de despecho con un Hombre Lobo en la barra de un bar)

Una de esas típicas tardes en las que salgo agotado del trabajo. Uno de esos bares típicos en los cuales los viejos se sientan en las mesas a jugar domino y en la televisión te ponen el fútbol local o español para que te desestreses mientras te tomas tu cerveza relajado y compartes con gente a la que en tu vida has visto y quizás no vuelvas a ver una vez que pagues la cuenta y agarres el metro.  Para cualquiera, esa es la tónica de un bar de esta ciudad, siempre que no sea buscando sexo; En cambio yo, siempre ando en busca de historias que nutran este blog… y una cervecita que me refresque del calor y ahogue las penurias del día en el trabajo.

Cierta tarde fui a un local a defenestrar mis males, cuando al lado mío se sentó un tipo muy peludo y con cara de perro (literalmente cara de perro) que pidió un whisky doble, sin reparar en el precio ni nada por el estilo. Yo trataba de hacerme el loco, pero la verdad sin querer la mirada se me iba para tratar de examinar el aspecto de este sujeto: cara de perro cacri, manos como garras, camisa de cuadros medio escoñetada y jeans sucios… y no llevaba tobo con herramientas, así que obrero de construcción no era. Que tipo más extraño vale…

Entre una y otra el personaje en cuestión volteó y se me quedó viendo fijo. Por un momento pensé que me arrancaría la cabeza, porque lo descubrí: Era un hombre lobo! Pero no, muy al contrario, en tono divertido, me preguntó

–          ¿Tú no eres el tipo que entrevistó a un vampiro en su blog?

–          Pues sí, soy yo.

–          Oye hermano, admiro tu trabajo, pero de verdad no me siento de ánimo para hablar sobre la     vida mía.

–          No vale, descuida hermano, lo que pasa es que no es común conseguirse con un hombre lobo cuando ya previamente he hablado con un vampiro. Es como una coincidencia rara, pues

–          Ya va chamin, para empezar: no soy un hombre lobo, soy un Lobombre

–          ¿Y cómo es eso?

–          Mas lobo que hombre pues! ¿No ves lo peludo? Esa vaina no es falta de presupuesto para afeitadoras, te cuento…

–          Ah ya… y si tienes ese “atractivo” especial, ¿qué haces aquí solo tomándote un trago con esa cara?

–          Bueno chamin, como todo el mundo, a veces a uno lo dejan las mujeres… asi seas un Lobombre

–          Ah coye, lo siento vale… pero y ¿te dejo por loba?

–          No, en realidad ella no era loba, solo medio perra. Claro, me acuso a mí de ser un perro sucio y eso duele

–          ¿Qué? No vale, que perra… si me permites decirlo, eh

–          No, tienes razón. Hay cosas que duelen pana. Por más que sea, uno es un tipo que se despulga dos veces por semana y no baila reguetton

–          ¿Y por qué no bailas reguetton?

–          No me gusta el perreo…

–          Ah, ok

–          Bueno y como en ocasiones uno anda ladrando, pues no está fácil salir así

–          Esa es otra

–          Pero lo que me molestó es que me dijera que soy un perro. Chamo, no es lo mismo ser un perro que un lobombre. Uno tiene sus sentimientos, uno no es un perro de la calle para que lo traten así.

–          No, es cierto

–          ¡Claro que lo es! ¿Acaso yo la criticaba a ella porque le pelaba los dientes a otro tipo? No. A pero si yo le pelaba los dientes a alguien en la calle, si me paraba un zaperoco porque decía que yo actuaba de manera descontrolada y sin ningún tipo de buena actitud. ¿Qué culpa tengo de no poder tener los reales para pagarme una ortodoncia? ¿Acaso por eso me tiene que tratar como un perro? No es justo…

–          Es cierto hermano, es verdad…

–          ¿Acaso por ser un lobombre, cree que soy del perraje? No vale no.

–          Claro, la cosa no es así tampoco…

–          Además, ¿Qué culpa tengo yo que mi padre haya sido perrero? Por más que sea, yo si me preparé. Yo he asistido a todos los cursos de César Millán, tooodos.

–          Y  tan preparado, que, por lo que veo, no andas tan ladrando

–          No vale, para nada. Claro, hay días en los que amanezco de malas pulgas, pero como a todo el mundo le pasa. Además no soy un poodle chico, ¡soy un Lobombre!

Y mientras me contaba su triste historia llena de pelos y pulgas, pagué mi cuenta y lo dejé con sus cavilaciones. Dentro de todo, me di cuenta que no es fácil ser un lobombre en una ciudad como esta…

 

Disertaciones científicas racistas (II) Habla el Dr. Jamal Fuck Uwhite.

Advertencia: Esta es la segunda entrega de una serie de colaboraciones científicas de racistas de alma y corazón. El autor de este blog no se hace responsable con los comentarios y opiniones acá plasmadas, ni contra negros, ni blancos, ni chinos ni perritos poodle, pitbull o golden retriever… insisto, de los perros hablamos en otro volumen

Soy el Dr. Jamal Fuck Uwhite (Mis apellidos se pronuncian pegados, aclaro) Soy un hombre orgullosamente negro. No tengo filiación alguna con grupos racistas ni que promuevan el desprecio por esa miserable especie lánguida y pálida que pulula en nuestro planeta, muy por el contrario, soy un especialista en sexología que analiza lo mejor de nuestra especie y logra compararla con el pobre desempeño de otras menos favorecidas y pobremente dotadas.

Generalmente se suele ver que es una suerte de amenaza e insulto, el decirle a alguien “Ojala te agarre un negro…” Pero cuando a ello se refieren, ¿Qué quieren decir exactamente? Simplemente es una derivación de una envidia reprimida del género masculino de algunas especies que tristemente carecen de un tamaño envidiable en ciertas zonas erógenas. En tal sentido, los hombres de piel maravillosamente obscura, hemos tenido, no con poca razón, la fama de ser poseedores de un generoso capricho sexual por parte del creador (quien evidentemente, debe ser negro) ya que podemos alcanzar proporciones estratosféricas y ser motivo de comparaciones con superestructuras arquitectónicas, tales como los obeliscos. No por nada, es una recurrente fantasía de las féminas de pálida piel,  el tener un encuentro cercano con un hombre de nuestra raza que les haga olvidar su nombre, apellido y ciudad de nacimiento al momento de alcanzar el clímax de la petit morte.

De igual manera, puedo destacar que, nuestras contrapartes femeninas, son altamente demandadas por los caballeros de pálidas y lánguidas pieles, ya que sus sinuosas curvaturas, bien proporcionados pechos y prominentes caderas, los hacen delirar como nunca sus pálidas contrapartes femeninas podrían hacerlo sin necesidad de recurrir a la ayuda de un bisturí. Es por ello pues, que podemos ver constantemente, grupos de turistas de blancuzco color (tanto masculino como femenino por igual), visitar en tropel las paradisíacas islas del Caribe en busca del placer y la seducción del color y el sabor que no consiguen en sus tierras de origen. Cuando ello ocurre, podemos conseguirnos como elemento en común de ambos sexos, la imposibilidad de poder complacer nuestras exigencias como especie (maravillosamente dotada por igual) y es por ello que deben recurrir a factores exógenos que les sirvan de afrodisíacos y/o coadyuvantes para poder alcanzar los niveles promedio de aceptación en favores sexuales que nuestra hermosa raza exige, siendo este el caso de las bebidas alcohólicas en exceso (hasta llegar a la ebriedad) o las mezclas de crustáceos y mariscos, comúnmente denominados rompe colchón.

Es este el momento pues, en el cual las féminas dejan volar su imaginación y todo el derroche de sus más sórdidas fantasías, logrando un aceptable promedio de complacencia a nosotros los hombres y, por otro lado, generando dosis incalculables de satisfacción en ellas. No obstante, no ocurre lo mismo con los caballeros…

En cierta ocasión, supe de un turista cuyo nombre me reservo (para no profanar el nombre del Dr. Blackihateyou) que en sus tiempos de juventud visitó el Caribe y se dedicó durante unas tres horas a la ingesta desmedida de moluscos, mariscos y crustáceos, combinándolos con los más ardientes y exquisitos licores, los cuales le hicieron olvidar por largo rato, su aversión a nuestra magnifica raza y anhelando un encuentro con una chica de piel obscura y magnificas proporciones.  ¿El resultado? Una noche de decepción fálica para la chica y de frustración de por vida para su contraparte… obviamente, como genetista, fue su deber analizar los por qué de tamaña falla física de su especie y, de ahí en más, su enconado desprecio hacia nuestra muy bien dotada raza.

No es cosa que deba extrañarle, amigo lector, amiga lectora, que estas aseveraciones mías sienta que son escasamente fundamentadas. Si no lo creen, tan solo háganse la siguiente pregunta… ¿Los habitantes de qué país son los que más consumen CHOCOLATE NEGRO EN BARRAS LARGAS Y GRUESAS? ¡Los países donde hay mayoría predominante de mujeres blancas!

De igual manera, en contraposición, ¿Qué país bebe más cerveza negra? AQUELLOS EN LOS CUALES HAY MAYORÍA PREDOMINANTE DE HOMBRES BLANCOS, LOS CUALES, SABIENDOSE INHIBIDOS POR NATURALEZA DE “TOMAR UNA NEGRA” DE CARNE Y HUESO Y DEJARLA VACIA, PUES RECURREN A HACERLO CON UNA DE VIDRIO…

Para Delgadeces, con el más profundo afecto y obscuro respeto…

Dr. Jamal Fuck Uwhite

Sexólogo, Gigoló, Sorprendente Amante.

Disertaciones científicas racistas (I) Habla el Dr. Hans Blackihateyou.

 

Advertencia: Este es el primer volumen de una serie de colaboraciones científicas de racistas de alma y corazón. El autor de este blog no se hace responsable con los comentarios y opiniones acá plasmadas, ni contra negros, ni blancos, ni chinos ni perritos poodle… bueno, de esos perritos hablamos en otro volumen.

Soy el Dr. Hans Blackihateyou, hombre blanco absoluta y magníficamente blanco, de estirpe caucásica hasta donde se pierde mi código genético. Cada molécula que conforma mi espectacular ADN es de hombres y mujeres blancos. Mis ojos son azules como el océano más hermoso y puro y mi cabello no es rubio, es casi oro. Cuando envejezca, mi cabello no podrá tomar otro tono, sino blanco… así de perfecta es mi raza.

Como científico, soy capaz de analizar la perfección de mi color por encima de cualquier otro que pobla nuestro planeta, que, en mi experta opinión, no fue más que un gasto de tiempo innecesario de parte de la evolución o de Dios, a quien quiera creer que nos creó. ¿Por qué habría una entidad superior de dedicarse a otras especies, menos favorecidas, evidentemente, en vez de dedicarse al ornitorrinco, a los lémures o cualquier otro animal?    Por ejemplo, me he puesto a ver que los negros (guacala) son una especie humanoide que pretende emular los actos de nuestra magnifica raza blanca, pero que son muy torpes y pobremente dotados de sabiduría a lo cual, en contraposición, veo que es una simple ecuación: A MAYOR NIVEL DE MELANINA, MENOR ES LA INTELIGENCIA.

Jajajaja, sencillo, ¿no lo ven? Claro, si son blancos lo entenderán (espero que esto no lo lea un negro, asco) fíjense, la pigmentación de la epidermis, la capa externa de la piel, ese epitelio escamoso estratificado, compuesto de queratinocitos (aclaratoria hecha para los negros que carecen de comprensión) la proporciona la melanina (de mélas, negro) la cual es un pigmento pardo negruzco (asco, negruzco), intracelular. Al incrementarse los niveles de melanina en la epidermis, pues evidentemente la piel será más oscura… como la fea piel de un negro. Consecuentemente, he notado que esa especie carece de la inteligencia necesaria para sobrevivir por si mismos, y vivo ejemplo de ello lo vemos en la calle día a día: ¿Qué color de piel tienen los ladrones de la ciudad? ¡Y es que incluso históricamente podemos apreciarlo!

Por mi parte, siempre he pensado científicamente en que la evolución de la especie humana puede considerar como una involución el considerar que los obscuros de piel son similares a nosotros los hombres blancos de raza pura, y veamos algunos ejemplos, quizás simplistas, pero absolutamente valederos:

  • El color blanco, simbológicamente, representa pureza, castidad, virginidad, seres inmaculados. ¿El color negro? Lo sombrío, entre otras cosas, el luto…
  • ¿Han visto alguna vez a una novia vestida de negro?
  • Las teorías de la vida después de la vida, siempre nos hablan de que, al momento de morir, vemos una luz al final de un túnel brumoso… ¿Acaso esa luz es negra?
  • Santos, vírgenes, expresiones religiosas de todo tipo… ¿De que color son representadas? Salvo los casos, claro está, de la transgresión con la brujería, todos se visten de blanco
  • Y para finalizar: La magia considerada maligna… ¿De qué color es?

No lo piense más amigo mío, amiga mía, lectores todos: El color blanco no es predominante ente las especies por mera casualidad cosmológica… es un asunto de razones de peso y naturaleza misma.

Para Delgadeces, escribió con muchísimo afecto de blanco.

 

Dr. Hans Blackihateyou

Genetista, racista, purista, fascista, fisicoculturista, chovinista.