Conociendo al capitán I.M. Drunk…

“Damas y Caballeros les habla su capitán, siéntense, relájense y disfruten del vuelo… Ladies and Gentlemans, this is your capitán speaking, sit back, relax and enjoy the flight…” estas son las palabras con las que usualmente nos topamos cuando el avión empieza su suave y lento movimiento desde la puerta de embarque hasta el inicio de la pista. Palabras llenas de paz y tranquilidad que nos hacen saber que nuestro vuelo en efecto será placentero y relajado… hasta que abordas un vuelo privado con el capitán Ignatius Miche Drunk, o mejor conocido como I.M. Drunk.

El capitán I.M. Drunk es un personaje muy singular. Piloto retirado de una conocida aerolínea porque nunca supieron comprender su humor negro (en una oportunidad le dijo a la torre de control “Oigan, saben una vaina? Tengo un tipo barbudo con un mantel en la cabeza fumando un narguile acá a mi lado que me pide que aterricemos un momento en el jardín de la casa blanca para darle un mensaje al presidente… no les importa que desvíe la ruta un momento?”) y fue así como se dedicó, más por fuerza que por verdadero gusto, a volar de manera privada.

Cuando mi esposa y yo lo contratamos para que fuera nuestro piloto en nuestro periplo de luna de miel, decidimos preguntarle primero sus exigencias para aceptar el cargo.

En una extraña mezcla de spanglish, que más bien nos recordaba a un ebrio turista americano en Margarita, nos dijo que el volaba con su propia tripulación: su siempre fiel copiloto, el mexicano José Cuervo (una botella de una conocida marca de tequila que siempre coloca en el puesto de copiloto, con su respectivo gorrito de piloto, y su navegante Cusscou, un peluche de una llama que se trajo en un vuelo que hizo a Perú y que siempre acusa de ser aberrado y gay por frotarse con su siempre fiel José… lo que ocurre es que con las piruetas que hace con el avión, no se da cuenta que el peluche se mueve en la cabina y siempre termina en el asiento del copiloto, a lo que le pregunta: Cusscou… que fuck haces, man?? Please, no te le pegues a José, you mariquita…!”

Otra de las exigencias del capitán Drunk, es que en la cabina le molestan y le aturden esos fastidiosos ruidos de radios y constantes llamadas de la torre de control, por lo cual decide desactivarlas! Esto debido a que, según dice, su mamá ya no lo llama por teléfono y es soltero, por lo tanto no tiene por qué responder de sus actos a nadie y mucho menos si no los conoce… en tal sentido, decidió sustituir el fastidioso chasquido de la radio por un equipo de sonido surround con música de Pitbull o rock pesado: dependiendo de su estado de ánimo y de lo largo del vuelo. Usualmente los vuelos trasatlánticos suele volarlos escuchando música de fiesta y suele soltar los controles del avión mientras hace el trencito en la cabina. Eso sí, nos aclara, que cuando suele hacer sus “Wild party” en la cabina, siempre deja a cargo del avión a su fiel José…

Luego de evaluar sus credenciales y su pericia al aterrizar (véase la foto más abajo) y que no nos cobraría un céntimo por llevarnos a cada uno de los rincones del mundo a los cuales iríamos, solo esperando que le pusiéramos una sopa, una bebida enérgizante y no le preguntáramos por nada cuando tuviera resaca, pues evidentemente que decidimos contratarlo.

En ocasiones nos solía inquietar un poco cuando hacía sus simpáticos anuncios en medio del vuelo diciendo en perfecto spanglish “ladies and gentlemans, this is your capitán speaking… de casualidad alguien sabe quién puso ese edificio frente a nosotros?? JA!!” mientras al fondo se escuchaba el golpeteo del pico de una botella contra una copa y seguidamente hacía un movimiento brusco en el avión para darle más impacto a su chiste… hasta que en una oportunidad nos dimos cuenta que casi aterriza en la mitad de la ciudad.

Humor poco convencional que la gente definitivamente no suele apreciar….

 

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El autor y sus andanzas por el mundo…

Si, aunque no lo crean, he vuelto!!!

No, no estaba en coma inducido. No, tampoco estaba de ausencia temporal pero a la vez absoluta pero inclusive era un permiso no remunerado que incluía el poder perderse por un año y que nadie supiera de mí.

No!!! Ninguna de las anteriormente nombradas situaciones!!

Estuve de Luna de Miel, y decidimos, mi señora y yo, dedicarnos a viajar y conocer el mundo, con lo cual, ahora de regreso, pues puedo dedicarme a hablar con total libertad de “La vuelta al mundo de las Delgadeces”…

Es interesante viajar y conocer diferentes culturas y personas alrededor del mundo, pero lo que no es interesante es quedarse varado en la mitad del viaje por culpa de CADIVI y que el cupo en dólares te resulte insuficiente al tercer día de viaje cuando ni siquiera has pasado la tarjeta una sola vez!!

Nuestro periplo nos llevó,  por ejemplo, a la recóndita selva amazónica, en donde tuvimos la oportunidad de conocer a una simpática tribu de aborígenes cuyo apetito sexual era de grandes proporciones (la tribu de los totonota en el corazón de la selva) lo cual motivó que nuestra visita al amazonas fuera muy corta, ya que no solo son de fogosas y bizarras costumbres sexuales, sino que también resultan ser caníbales de dichas zonas del cuerpo exclusivamente, dando como resultado que ambos casos fueran delicados para nosotros como exploradores…

Entre tantos lugares y personajes maravillosos, pudimos conocer a un criador de llamas en el Perú que las enseñó a bailar tap, Un niño alemán con problemas de identidad al creerse argentino y adorar más al Boca Juniors que al Bayer de Munich, un heladero haitiano en La Patagonia,  un croupier en Las Vegas que por las mañanas hacía tours al desierto de Nevada para contemplar ovnis, una familia de cosacos abstemios al sur de Siberia, un torero agorafóbico en Sevilla y un australiano casado con una cangura adicta al café con brandy en Australia, entre muchos otros más…

Por su parte contamos con la simpática compañía de un curioso piloto alcohólico y su encantadora tripulación, quienes nos llevaron a cada uno de nuestros destinos sin reparo alguno.  Honestamente, después de tantos sobresaltos en cada vuelo, no lo extrañamos del todo, pero no podía comenzar con los relatos de mi periplo mundial sin mencionar a nuestro querido capitán I.M. Drunk, su copiloto mexicano José Cuervo (una botella de tequila con un gracioso sombrero de charro y lentes obscuros) y su navegante Cusco (una llama de peluche…)

Así que para los próximos posts, sigan las instrucciones del personal de abordo, no saquen las manos por la pantalla para tratar de ahorcar al autor, disfruten de la película de abordo (por lo general es de alguna tragedia aérea o un documental sobre el 11 de septiembre y el terrorismo a bordo de vuelos internacionales) y disfrute del viaje!!!

Gracias por preferirnos y acumule millas con nuestro plan de lector frecuente.

 

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